¡Qué ingenua!
¿Cómo es posible que haya vuelto a caer en su trampa?
¿Se puede ser más estúpida?...
¿Cómo puedo liberarme de este yugo, si no me deja?
Pensé que lo único que quería era dinero y acepté su propuesta.
- Una vez que ya tenía conseguido el primer objetivo, se lanzó hacia el segundo:
Reclamación de rendimientos negativos de unas explotaciones que consiguió le fueran adjudicadas judicialmente, dada su condición de "casi indigente"
¡Qué graciosa sería esta situación, si no fuera porque la estoy padeciendo desde hace demasiado tiempo !
El Sr Presidente de... y de... miembro de la ejecutiva nacional de ... y de... se encuentra en situación de indigencia, ni siquiera tiene dónde vivir, de hecho - según dice- vive con sus padres...
No puedo seguir...
Y el juez le escucha impasible, conociendo perfectamente quién es y todos los cargos que ostenta y le concede todo lo que pide.
- ¿Qué hago?, me pregunté.
- Nada, dejar que disfrute, que saque todo el provecho que pueda e intentar sobrevivir.
¡Qué manera de reírse de mí!
No sólo se ha quedado con la vivienda familiar,con las explotaciones, los vehículos , la producción de diez años ,fincas...sino también con todas las primas y subvenciones percibidas tanto de la Junta como del Ministerio de Medio Ambiente durante estos diez años de pesadilla.
Y claro se ríe.
Pero, cómo no se va a reír si la justicia está hecha a su medida.
¡Chapeau por él!
Con gusto se lo hubiera cedido todo si me hubiera dejado vivir , pero no, sólo me permitirá ser libre cuando destroce mi vida.
Y va por buen camino.
Creo que la frase que más he repetido en los últimos años ha sido :
¡¡¡No puedo más!!!
Tras esta reflexión, suelo acurrucarme en alguna esquina, intentando desaparecer de la vista de todos.
Pierdo todos los papeles, dejo de sentir aprecio por mí misma y finalmente, me hundo.
Pero, no sé por qué, pasados unos días, en los que no sé siquiera si he vivido, recobro fuerzas y me digo:
NO, no puedes permitir que te destruya, tienes que seguir viviendo.
¿Con qué objetivo?
Probablemente ninguno, pero tienes que seguir viviendo, porque tu vida es tuya.
Y sigo reflexionando:
Ahora ya sólo puede quitarte dinero, tranquila.
¿Cómo se puede vivir tranquila teniendo la espada de Damocles colgada del cuello?
Si una noche de luna te sientes intranquilo
y reptas por la calles igual que un cocodrilo
en busca de otro cuerpo con el que convivir,
si te lleva a su casa, si te invita a dormir,
cuidado camarada, puede haber un misil bajo la almohada.
Si no encuentras a nadie en toda la ciudad
y buscas un remedio para tu soledad,
si salvas con alcohol las horas más oscuras
de estos malos momentos, quizá mientras procuras
salir de la tristeza, flotando está un misil en tu cerveza.
Si vences la resaca y logras despertarte
y llevas las ojeras por único estandarte,
si la voz amaestrada del tiempo o la rutina
te dice que hoy debieras volver a la oficina
sombrío, cabizbajo, te esperará un misil en tu trabajo.
Misiles por la cárcel, misil de las barriadas,
misiles en palacio y entre las barricadas
apuntan los relojes con minutos serviles
que marcan el horario feroz de los misiles
o mucho más sencillo: puede haber un misil en tu bolsillo.
Porque a veces el aire es pólvora, los sueños
se convierten en turbia pesadilla, las balas
aprenden de memoria su destino y el cuerpo
a su destino acude, en busca de la bala.
En pie de paz, yo vuelvo, regreso a las palabras,
a vosotras antiguas camaradas del mundo.
Estoy bailando en sus manos.
Él es quien lleva la batuta y yo me muevo irremediablemente al son que toca.
Nada que hacer, sólo esperar.
Antes intuía sus movimientos, ahora ya ni me los imagino.
A menudo me dejo llevar,
otras veces me desespero.
Me gusta elegir la música, de la misma manera que me gusta elegir mi pareja de baile.
Alguien dijo una vez : "Decir que el tiempo todo lo cura, vale tanto como decir que todo lo traiciona. ¿Sabré sobrevivir sin traicionar? "
Adiós, quimeras, ideales, errores. Adiós, sueños, que acabasteis en nada. Veo una playa sola y una barca que vuelve sin nunca haber partido.
Adiós, quimeras, ideales, errores. Nada era equivocado, parecía todo claro y posible de llegar a la meta. Veo surcos deshechos, trastocados caminos, verdades acabadas, disfrazados errores.