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En pie de paz.

3.8.11

Si una noche de luna te sientes intranquilo
y reptas por la calles igual que un cocodrilo
en busca de otro cuerpo con el que convivir,
si te lleva a su casa, si te invita a dormir,
cuidado camarada, puede haber un misil bajo la almohada.

Si no encuentras a nadie en toda la ciudad
y buscas un remedio para tu soledad,
si salvas con alcohol las horas más oscuras
de estos malos momentos, quizá mientras procuras
salir de la tristeza, flotando está un misil en tu cerveza.

Si vences la resaca y logras despertarte
y llevas las ojeras por único estandarte,
si la voz amaestrada del tiempo o la rutina
te dice que hoy debieras volver a la oficina
sombrío, cabizbajo, te esperará un misil en tu trabajo.

Misiles por la cárcel, misil de las barriadas,
misiles en palacio y entre las barricadas
apuntan los relojes con minutos serviles
que marcan el horario feroz de los misiles
o mucho más sencillo: puede haber un misil en tu bolsillo.

Porque a veces el aire es pólvora, los sueños
se convierten en turbia pesadilla, las balas
aprenden de memoria su destino y el cuerpo
a su destino acude, en busca de la bala.

En pie de paz, yo vuelvo, regreso a las palabras,
a vosotras antiguas camaradas del mundo.


Luis García Montero
Lorena
Juan Luis Pineda

¿Por qué me envías flores?

8.7.09


Recibí flores hoy...
No es nuestro aniversario o ningún otro día especial;
anoche me lanzó contra la pared.
Parecía una pesadilla, pero de las pesadillas despiertas y sabes que no es real;
me levanté esta mañana dolorida y con golpes en todo el cuerpo, pero sé que está arrepentido;
porque me mandó flores hoy...

¡Recibí flores hoy!
Y no es el día de San Valentín o ningún otro día especial;
anoche me golpeó y amenazó con matarme;
ni el maquillaje ni la manga larga podían esconder los golpes que me ocasionó esta vez.

No pude ir al trabajo hoy, porque no quería que se dieran cuenta,
pero sé que esta arrepentido; porque me mandó flores hoy...
¡Recibí flores hoy!
Y no era el día de la madre o ningún otro día especial;
anoche me volvió a golpear, pero esta vez fue mucho peor.

Si logro dejarlo, ¿qué voy a hacer?
¿Cómo podría yo sola sacar adelante a los niños?
¡Le tengo tanto miedo!
pero dependo tanto de él, que temo dejarlo.
Sé que está arrepentido, porque me mandó flores hoy...

¡Recibí flores hoy!
Hoy es un día muy especial: Es el día de mi funeral.
Anoche por fin logró matarme.
Me golpeó hasta morir.
Si por lo menos hubiera tenido el valor y la fortaleza de dejarlo;
si hubiera buscado ayuda,
Hoy no habría recibido flores.....

(Me impresionó tanto este texto que me pareció necesario que alguien más lo leyera, ahí tenéis el enlace con el original: