Una guirnalda de melancolía

15.2.10



¡Una viola de luz yerta y helada
eres ya por las rocas de la altura.
Una voz sin garganta, voz oscura
que suena en todo sin sonar en nada.

Tu pensamiento es nieve resbalada
en la gloria sin fin de la blancura.
Tu perfil es perenne quemadura,
tu corazón paloma desatada.

Canta ya por el aire sin cadena
la matinal fragante melodía,
monte de luz y llaga de azucena.

Que nosotros aquí de noche y día
haremos en la esquina de la pena
una guirnalda de melancolía.
Autor: Federico García Lorca.
Intérprete: Amancio Prada

Everybody Hurts

7.2.10



sometimes everybody hurts
and then, what can we do?

Hay mucho llanto
alrededor del hombre
muchas lágrimas ciegas
entre escombros
esperando que llegue al fin
la aurora a rescatarnos
pura la palabra.

autor: Luis García Pérez

Por ser mujer

5.2.10



Quizás te busquen porque naciste
Quizás te midan por mujer
Quizás te acosen porque creciste
Quizás te odien por mujer.
Pero no dejes de ser la niña
que abraza todo lo que hay en sí.
Pero no dejes de ver el mundo
como un espacio por compartir.
Quizás te insulten
Quizás no nazcas
Quizás te anulen por mujer
Quizás no llegues a ser tú misma
Quizás te empujen por mujer...

( Autores: Pedro Guerra y Silvio Rodríguez)

Quizás no, con toda seguridad, nos pasan demasiadas cosas por ser mujeres.
Intentamos seguir siendo las niñas que fuimos y cada vez nos resulta más difícil, demasiadas responsabilidades caen sobre nuestra cabeza como una losa que nos aplasta día a día y qué difícil es hacer frente a tanta hostilidad.

Mi fragilidad

31.1.10


Cuida de mis labios,
cuida de mi risa.
Llévame en tus brazos,
llévame sin prisa.

No maltrates nunca mi fragilidad,
pisaré la tierra que tú pisas.

Cuida de mis manos,
cuida de mis dedos.
Dame la caricia,
que descansa en ellos.

No maltrates nunca mi fragilidad,
yo seré la imagen de tu espejo.

Cuida de mis sueños,
cuida de mi vida.
Cuida a quién te quiere,
cuida a quién te cuida.

No maltrates nunca mi fragilidad,
yo seré el abrazo que te alivia.

Cuida de mis ojos,
cuida de mi cara.
Abre los caminos,
dame las palabras.

No maltrates nunca mi fragilidad,
soy la fortaleza de mañana.

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos.

30.1.10



Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios,
y son mis manos sin las tuyas varios
intratables espinos a manojos..

No me encuentro los labios sin tus rojos,
que me llenan de dulces campanarios,
sin ti mis pensamientos son calvarios
criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,
ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,
y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella,
que en ti principia, amor, y en mí termina.

Miguel Hernández

Tengo estos huesos hechos a las penas

27.1.10


Tengo estos huesos hechos a las penas
y a las cavilaciones estas sienes:
pena que vas, cavilación que vienes
como el mar de la playa a las arenas.

Como el mar de la playa a las arenas,
voy en este naufragio de vaivenes,
por una noche oscura de sartenes
redondas, pobres, tristes y morenas.

Nadie me salvará de este naufragio
si no es tu amor, la tabla que procuro,
si no es tu voz, el norte que pretendo.
Eludiendo por eso el mal presagio
de que ni en ti siquiera habré seguro,
voy entre pena y pena sonriendo.

Miguel Hernández

De que callada manera

20.1.10



  • De que callada manera se me adentra usted,
  • sonriendo, como si fuera la Primavera
  • y yo, muriendo.
  • Quién le dijo que yo era risa siempre
  • y nunca llanto.
  • Como si fuera la primavera.
  • No soy tanto
Fragmento: Nicolás Guillén

Basta

Basta...
basta no quiero más de muerte
no quiero más de dolor o sombras basta
mi corazón es espléndido como una palabra

mi corazón se ha vuelto bello como el sol
que sale vuela canta mi corazón
es de temprano un pajarito
y después es tu nombre

tu nombre sube todas las mañanas
calienta el mundo y se pone
solo en mi corazón
sol en mi corazón.
Primer poema Del libro “Debí decir te amo

(Antología de poemas de amor)
De La Bitácora de Gelman



Y ahora a tratar de conquistar
con vano afán
ese tiempo perdido
que nos deja vencidos...

Tú también puedes hacerte daño

15.1.10


Son muchas las formas que tenemos de hacernos daño, quizás una de las más comunes sea la falta de autoestima, la insatisfacción ante lo que uno es o ante lo que nos hemos ido convirtiendo con el tiempo.
Este fenómeno ocurre en cualquier edad, pero es especialmente peligroso en la adolescencia, momento en el que te marcas tu propio camino; si entonces no eres capaz de aceptarte es difícil que consigas desarrollarte en plenitud.
La inseguridad, el descontento contigo mismo/a pueden llevarte a situaciones extremas que lejos de resolver tus problemas , los agravarán. Estoy pensando por ejemplo, en todos los adolescentes cuyos trastornos de personalidad les llevan a un trastorno en su conducta alimenticia (anorexia y/o bulimia), que repercute negativamente no sólo sobre su salud sino también sobre esa búsqueda de felicidad que o de perfección física que supuestamente subyace tras su problema.

En este enlace hay un artículo muy interesante sobre este tema: "La
enfermedad que come a la gente que no come", ojalá pueda ayudarte.


Me robaron los espejos
para que no pudiera reconocerme.

Fui hogar, puerto,
sostén, fortaleza,
remanso, caverna de silencio,
cobertor, refugio,
paño de lágrimas,
umbría en verano,
en invierno hoguera,
alcoba, vestidor y lecho.



Fui tierra fecunda,
día laboral nunca festivo,
inventora de tiempo,
desheredada del ocio,
vida entera en ara de sacrificio.



Fui despensa generosa,
cuna, columpio y escuela,
sanatorio y velada,
espalda robusta y arrullo,
piel marcada a hierro de dueño.

Fui alfombra herida
de ardientes espuelas,
vertedero de todos los residuos.

Fui sombra, no cuerpo,
apellido sin nombre ni estrella.


Pero hoy abrí los ojos,
encendí las luces
siempre vertidas en mi alma
y abrazada al influjo de la luna
bebí de la fuente
donde brotan todos los espejos.




Autora: Mª Teresa Sánchez Martín