El año 2012 acaba de terminar, es momento de hacer análisis de conciencia, pero los españoles sólo lo hacemos en casa, en la cocina.
Claro que sabemos todos lo que ha pasado, claro que conocemos perfectamente quiénes son los culpables de la situación que estamos viviendo, pero tenemos una capacidad inaudita de "echar balones fuera".
En un país como el nuestro en el que hay tantos aficionados a los toros, resulta que no somos capaces de "tomar el toro por los cuernos" y hacer frente a la grave situación que nos rodea.
Tienen que venir otros a resumirnos por qué estamos donde estamos, qué hemos hecho mal.
Nosotros no sólo no lo asumimos sino que , en la mayoría de los casos, ni siquiera hacemos nada para cambiar la situación, y así nos va.
El miedo nos bloquea, nos impide avanzar, progresar.
El miedo es instrumento, es táctica de los poderosos, de los manipuladores y de los violentos que tienen la sartén por el mango y nos imbuyen el miedo en el cerebro para ser dóciles hasta el patetismo
(dice Alfonso Roldán)
...Y al final tenemos miedo hasta del miedo, como niños, como niñas indefensas en la oscuridad de la noche. El miedo se nos enreda, nos roba iniciativas, sueños, objetivos. Nos convierte la sonrisa en gesto falso y nos inmoviliza el alma buscando una seguridad que no es tal.
No se trata de ser valientes, sino de ser nosotros mismos.
Es respirar hasta el fondo, sin la presión del pánico,
sin la presión del que se cree poderoso.
También escribía Neruda:
"Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños"
Cuando condenaron a Garzón supe que todo estaba perdido.
Si alguien como él, que conoce todos los entresijos judiciales, no era capaz de liberarse del poder de la "justicia ", qué podía hacer yo, mísera e insignificante frente a un personaje tan "carismático" como mi ex.
¡CALLAR!
¡SILENCIO Y MÁS SILENCIO!
Primero porque convivía con él, después porque intentaba separarme, finalmente porque quería sobrevivir.
Y aquí sigo, en silencio, esposada y sin visos de solución.
Asistiendo impasible a su reconocimiento público.
¿De qué hubiera servido lanzar al viento todo lo que me ha hecho?
Probablemente de nada. En este país, que tanto me duele, no existe justicia más que para los desalmados, para gente sin escrúpulos, que acapara cargos, pisoteando a todo el que se atreva a ponerse en su camino.
Asistí a la concentración en apoyo de Garzón.
Sentí, por una vez en mi vida, que había más gente indignada, gente que pacíficamente y en silencio contenido, como el mío, estaba allí, diciendo al mundo que no estaba de acuerdo con cómo evolucionaba este país nuestro,.
Que sentimos VERGÜENZA por todo lo que está pasando.
Pero en mi caso, además, la vergüenza estaba envuelta en la impotencia que sientes cuando ves que no hay forma de acabar con estos gigantes sin escrúpulos, que destrozan tu vida, mientras muestran su perfil más carismático al resto del mundo.
HOy siento nauseas
Y no puedo vomitar
y todo el dolor que tengo contenido me está destrozando.
¡Qué ingenua!
¿Cómo es posible que haya vuelto a caer en su trampa?
¿Se puede ser más estúpida?...
¿Cómo puedo liberarme de este yugo, si no me deja?
Pensé que lo único que quería era dinero y acepté su propuesta.
- Una vez que ya tenía conseguido el primer objetivo, se lanzó hacia el segundo:
Reclamación de rendimientos negativos de unas explotaciones que consiguió le fueran adjudicadas judicialmente, dada su condición de "casi indigente"
¡Qué graciosa sería esta situación, si no fuera porque la estoy padeciendo desde hace demasiado tiempo !
El Sr Presidente de... y de... miembro de la ejecutiva nacional de ... y de... se encuentra en situación de indigencia, ni siquiera tiene dónde vivir, de hecho - según dice- vive con sus padres...
No puedo seguir...
Y el juez le escucha impasible, conociendo perfectamente quién es y todos los cargos que ostenta y le concede todo lo que pide.
- ¿Qué hago?, me pregunté.
- Nada, dejar que disfrute, que saque todo el provecho que pueda e intentar sobrevivir.
¡Qué manera de reírse de mí!
No sólo se ha quedado con la vivienda familiar,con las explotaciones, los vehículos , la producción de diez años ,fincas...sino también con todas las primas y subvenciones percibidas tanto de la Junta como del Ministerio de Medio Ambiente durante estos diez años de pesadilla.
Y claro se ríe.
Pero, cómo no se va a reír si la justicia está hecha a su medida.
¡Chapeau por él!
Con gusto se lo hubiera cedido todo si me hubiera dejado vivir , pero no, sólo me permitirá ser libre cuando destroce mi vida.
Y va por buen camino.
Creo que la frase que más he repetido en los últimos años ha sido :
¡¡¡No puedo más!!!
Tras esta reflexión, suelo acurrucarme en alguna esquina, intentando desaparecer de la vista de todos.
Pierdo todos los papeles, dejo de sentir aprecio por mí misma y finalmente, me hundo.
Pero, no sé por qué, pasados unos días, en los que no sé siquiera si he vivido, recobro fuerzas y me digo:
NO, no puedes permitir que te destruya, tienes que seguir viviendo.
¿Con qué objetivo?
Probablemente ninguno, pero tienes que seguir viviendo, porque tu vida es tuya.
Y sigo reflexionando:
Ahora ya sólo puede quitarte dinero, tranquila.
¿Cómo se puede vivir tranquila teniendo la espada de Damocles colgada del cuello?
Si una noche de luna te sientes intranquilo
y reptas por la calles igual que un cocodrilo
en busca de otro cuerpo con el que convivir,
si te lleva a su casa, si te invita a dormir,
cuidado camarada, puede haber un misil bajo la almohada.
Si no encuentras a nadie en toda la ciudad
y buscas un remedio para tu soledad,
si salvas con alcohol las horas más oscuras
de estos malos momentos, quizá mientras procuras
salir de la tristeza, flotando está un misil en tu cerveza.
Si vences la resaca y logras despertarte
y llevas las ojeras por único estandarte,
si la voz amaestrada del tiempo o la rutina
te dice que hoy debieras volver a la oficina
sombrío, cabizbajo, te esperará un misil en tu trabajo.
Misiles por la cárcel, misil de las barriadas,
misiles en palacio y entre las barricadas
apuntan los relojes con minutos serviles
que marcan el horario feroz de los misiles
o mucho más sencillo: puede haber un misil en tu bolsillo.
Porque a veces el aire es pólvora, los sueños
se convierten en turbia pesadilla, las balas
aprenden de memoria su destino y el cuerpo
a su destino acude, en busca de la bala.
En pie de paz, yo vuelvo, regreso a las palabras,
a vosotras antiguas camaradas del mundo.
Estoy bailando en sus manos.
Él es quien lleva la batuta y yo me muevo irremediablemente al son que toca.
Nada que hacer, sólo esperar.
Antes intuía sus movimientos, ahora ya ni me los imagino.
A menudo me dejo llevar,
otras veces me desespero.
Me gusta elegir la música, de la misma manera que me gusta elegir mi pareja de baile.
Alguien dijo una vez : "Decir que el tiempo todo lo cura, vale tanto como decir que todo lo traiciona. ¿Sabré sobrevivir sin traicionar? "
... porque uno no vive solo
y lo que a uno le pasa
le está sucediendo al mundo.
El tuyo es un caso de libro, me decían, pero yo que me paso la vida entre libros, no fui capaz de verlo hasta que fue demasiado tarde. ¡Cuánto tardé en darme cuenta de lo que realmente ocurría en mi vida! Yo, tan segura siempre, aparentemente tan tranquila y relajada, controlando la situación, sin dejar vislumbrar la tensión de cada día, resulta que formaba parte de esas cifras de mujeres maltratadas durante años, que ni siquiera querían reconocerse a sí mismas que lo eran. ¿Y por qué?... Pues porque admitir que tu vida ha sido un engaño, que has vivido una mentira, que te han destrozado, en silencio, es como admitir a los ojos del mundo que no has vivido. Duele y por eso huyes. Duele y por eso buscas justificaciones donde no las hay. Duele tanto que no quieres ni pensar, porque si no piensas es como si no estuviera ocurriendo. Engañarse es otra forma de sobrevivir y estamos condenados a hacerlo.
¿Quién me iba a decir a mí que poco tiempo después de hacer esta entrada en la que recordaba un tema que había marcado mi vida hace tanto tiempo, Facundo Cabral sería asesinado?...
Es sorprendente que entre las etiquetas que elegí entonces para identificar esta entrada, escribiera "Dolor".
Porque dolor es lo que sentimos al enterarnos del asesinato de Facundo Cabral
Hay quien dice que por error, otros que fue intencionado.
Pero ahora, no tengo más remedio que añadir una nueva palabra: RABIA
La violencia, sea del tipo que sea, siempre es despreciable.
Rigoberta Menchú, amiga de Facundo Cabral, lloraba su asesinato y denunciaba ante el mundo la violencia existente en su país.
Quiero unirme a su dolor y a su desprecio a todos aquellos que se creen impunes ante el mundo y que permiten cometer atrocidades como la que aquí se relata.
Esto fue lo primero que me pregunté cuando me vi forzada a trasladarme.
¿Qué demonios hago aquí, en una ciudad desconocida, en un entorno tan hostil...?
Pretendía ser una huida hacia adelante y se convirtió en un sálvese quien pueda.
Me sentía invisible, rodeada de gente que ni siquiera centraba su mirada un segundo en mí, inadvertida; tampoco es que estuviera buscando atención, pasar desapercibida tiene su lado positivo, pero al menos una mirada, una sonrisa... Nada.
Me fijaba en las caras de la gente, ojerosas, tristes, sin vida...
o al menos así las veía yo.
Y tenía muy claro que no podía ser una más de todo aquel torbellino que se movía a mi alrededor.
Me ahogaba y el entorno me ayudaba poco.
Búscate a ti misma.
Busca el aire que necesitas para sobrevivir, ya te levantarás, me decía.
La oscuridad se convierte en un infierno que impide desactivar el cerebro mientras puedes respirar la angustia.
Y mientras buscas fórmulas para huir de todas las cárceles en las que ha convertido tu vida, la noche es una celda, un zulo sin espacio en el que es imposible moverse, descansar.
La vida se te escapa entre las manos.
No descansas.
La noche es un espanto y el día una tortura porque no descansas.
El cuerpo te duele casi entero porque una losa te cae sobre la espalda.
El miedo atenaza tus noches.
Miedo a la incertidumbre de un futuro oscuro, al callejón en que te has metido sin saber cómo.
y te das cuenta que es tu vida la historia de un insomnio.
Entonces reaccionas porque eso no puede ser.
Decides escapar de tus cárceles y vivir devorando tus miedos.
Busco carrerilla "pa" saltar, aunque a veces sea difícil no caer.
Mirar atrás sólo para coger impulso
Siempre con la mano ""levantá".
No creo que lleguemos nunca a tocar al cielo, pero al menos seguiremos en pie.
Adiós, quimeras, ideales, errores. Adiós, sueños, que acabasteis en nada. Veo una playa sola y una barca que vuelve sin nunca haber partido.
Adiós, quimeras, ideales, errores. Nada era equivocado, parecía todo claro y posible de llegar a la meta. Veo surcos deshechos, trastocados caminos, verdades acabadas, disfrazados errores.